Gusano barrenador en Pinos: todo lo que debes saber

Publicado el 29 de julio de 2026, 22:52

Actualmente, el municipio encabeza los reportes estatales y la detección temprana puede salvar animales, proteger a las personas y evitar mayores pérdidas económicas

En los últimos meses, el gusano barrenador del ganado ha dejado de ser un problema lejano para convertirse en una preocupación sanitaria muy cercana para las familias de Pinos, Zacatecas.

De acuerdo con un corte informativo publicado el 17 de julio de 2026, Pinos acumulaba 61 casos en animales, de los cuales aproximadamente 24 permanecían activos. Con esas cifras, el municipio se colocaba por encima del resto de Zacatecas en cuanto a casos reportados.

Sin embargo, estar en primer lugar no necesariamente significa que Pinos sea el único municipio con una presencia importante del parásito. Especialistas y autoridades locales han señalado que también puede existir falta de notificación en otras regiones. En otras palabras, parte del elevado número registrado en Pinos podría relacionarse con una mayor disposición de los productores para comunicar los casos.

Este dato es importante porque demuestra que reportar no debe verse como algo negativo. Al contrario, permite que los animales reciban atención, que se conozca la verdadera dimensión del problema y que las autoridades puedan aplicar acciones de vigilancia y control.

¿Qué es el gusano barrenador?

Aunque comúnmente se le llama “gusano”, en realidad se trata de la larva de una mosca cuyo nombre científico es Cochliomyia hominivorax.

La mosca adulta busca heridas abiertas, zonas húmedas, lesiones en la piel o algunos orificios naturales del cuerpo para depositar sus huevos. Cuando estos eclosionan, nacen pequeñas larvas que penetran en la herida y comienzan a alimentarse del tejido vivo.

Esa infestación recibe el nombre de miasis.

A diferencia de otras larvas que consumen materia en descomposición, el gusano barrenador puede alimentarse de carne viva. Por eso la herida puede crecer, profundizarse y deteriorarse rápidamente si el animal o la persona no recibe atención.

El nombre “barrenador” proviene precisamente de la forma en que las larvas penetran en el tejido, como si estuvieran perforándolo.

¿Por qué representa un problema tan serio para Pinos?

Pinos cuenta con numerosas comunidades dedicadas a la producción pecuaria y a la crianza de animales. Para muchas familias, las vacas, cabras, ovejas, caballos, burros, cerdos y animales de traspatio representan alimento, trabajo, ahorro y sustento económico.

Por ello, la presencia del gusano barrenador puede tener consecuencias que van mucho más allá de una herida.

Un animal afectado puede presentar dolor, dejar de comer, perder peso, producir menos leche, debilitarse, desarrollar infecciones y, en casos graves, morir.

También se generan gastos por medicamentos, curaciones, atención veterinaria y pérdida de productividad. Cuando la infestación alcanza a varios animales de una unidad de producción, el impacto económico puede ser considerable.

Además, movilizar un animal infestado hacia otra comunidad, rancho o punto de venta puede contribuir a trasladar el problema a nuevas zonas.

No afecta solamente al ganado

El nombre “gusano barrenador del ganado” puede hacer pensar que únicamente representa un riesgo para las vacas. Esto es incorrecto.

La mosca puede depositar sus huevos en las heridas de prácticamente cualquier animal de sangre caliente, entre ellos:

  • Vacas y becerros.
  • Caballos, burros y mulas.
  • Ovejas y cabras.
  • Cerdos.
  • Perros y gatos.
  • Conejos.
  • Animales silvestres.
  • Seres humanos.

Por eso la vigilancia no debe concentrarse solamente en los grandes ranchos. Una mascota con una herida abierta, un cachorro recién nacido, un animal atropellado o un perro que vive en la calle también pueden verse afectados.

¿Cómo comienza la infestación?

Todo puede iniciar con una lesión muy pequeña.

Una cortadura provocada por un alambre, una mordedura, una picadura de garrapata, una herida de castración, el ombligo húmedo de un animal recién nacido o una lesión causada por una montura pueden atraer a la mosca.

La hembra deposita sus huevos en el borde de la herida. Después nacen las larvas, que comienzan a introducirse en el tejido.

Entre las lesiones que requieren mayor vigilancia se encuentran:

  • Ombligos de becerros, cabritos o corderos recién nacidos.
  • Heridas producidas durante el parto.
  • Lesiones de castración o descorne.
  • Sitios donde se colocan aretes de identificación.
  • Mordeduras y rasguños.
  • Heridas por alambres, clavos o cercas.
  • Picaduras de garrapatas.
  • Úlceras o infecciones de la piel.
  • Heridas quirúrgicas.
  • Lesiones en ojos, nariz, boca, orejas o genitales.

La mosca también puede sentirse atraída por el olor de las secreciones corporales y por las heridas que no se mantienen limpias y protegidas.

¿Cómo reconocer un posible caso?

La señal más evidente es la presencia de larvas moviéndose dentro de una herida. Sin embargo, no siempre son visibles al principio, ya que pueden encontrarse en zonas profundas.

También es importante observar si existe:

  • Una herida que aumenta rápidamente de tamaño.
  • Sangrado o secreción constante.
  • Olor fuerte y desagradable.
  • Inflamación.
  • Tejido oscuro o destruido.
  • Dolor intenso.
  • Humedad permanente alrededor de la lesión.
  • Movimiento dentro de la herida.
  • Moscas rondando continuamente al animal.

El comportamiento del animal también puede cambiar. Puede mostrarse inquieto, dejar de comer, lamerse o morderse constantemente, aislarse del resto, perder peso o presentar debilidad.

Cuando la herida se encuentra cerca de los ojos, la boca, la nariz, las patas o los órganos genitales, pueden aparecer dificultades para ver, respirar, caminar, comer u orinar.

Es importante aclarar que no todas las larvas encontradas en una herida pertenecen necesariamente a Cochliomyia hominivorax. Existen otras moscas capaces de causar miasis. Aun así, cualquier herida con gusanos debe considerarse una urgencia veterinaria.

¿Qué hacer al encontrar larvas en un animal?

El primer paso debe ser comunicarse con el médico veterinario más cercano.

No es recomendable esperar varios días para comprobar si el problema desaparece por sí solo. Las larvas se alimentan del tejido vivo y la lesión puede avanzar rápidamente.

Mientras llega la atención veterinaria, el animal debe mantenerse en un lugar limpio, seco y, cuando sea posible, protegido de las moscas.

También es importante evitar trasladarlo, venderlo o llevarlo a otra comunidad sin recibir indicaciones. La movilización de animales afectados puede facilitar la propagación de la plaga.

El veterinario podrá revisar la profundidad de la lesión, retirar las larvas de manera adecuada, limpiar el tejido, aplicar productos autorizados y determinar si el animal necesita antibióticos, analgésicos u otros tratamientos.

Retirar únicamente las larvas visibles no siempre resuelve el problema, pues algunas pueden permanecer en partes profundas de la herida.

Los remedios caseros pueden empeorar la lesión

Ante una herida con gusanos, algunas personas utilizan gasolina, diésel, cloro, aceite quemado, cal, insecticidas agrícolas u otras sustancias agresivas.

Estas prácticas pueden causar quemaduras, intoxicaciones y mayor destrucción del tejido. También pueden dificultar la revisión veterinaria y alterar las muestras necesarias para confirmar el diagnóstico.

Por ello, no deben aplicarse productos agrícolas, combustibles, solventes o sustancias corrosivas directamente sobre el animal.

El tratamiento debe realizarse con medicamentos y larvicidas autorizados para uso veterinario, bajo la indicación de un profesional.

Tampoco deben dejarse larvas vivas sobre el suelo, ya que podrían continuar su ciclo de desarrollo. El veterinario indicará cómo recolectarlas o eliminarlas de manera segura.

¿Puede afectar a los seres humanos?

Sí. Aunque la mayoría de los casos se detecta en animales, el gusano barrenador también puede infestar a las personas.

La Secretaría de Salud de Zacatecas confirmó casos humanos de miasis durante julio de 2026. Uno de ellos correspondió a un hombre residente de Pinos, lo que demuestra que el riesgo para las personas no es solamente teórico.

En seres humanos, la mosca puede depositar huevos en:

  • Cortaduras.
  • Úlceras.
  • Heridas quirúrgicas.
  • Picaduras.
  • Lesiones crónicas de la piel.
  • Nariz.
  • Oídos.
  • Boca.
  • Ojos.
  • Genitales.

Las personas con heridas abiertas, movilidad limitada, enfermedades que producen úlceras, dificultades para mantener la higiene o exposición constante a animales pueden enfrentar un riesgo mayor.

También pueden estar más expuestas quienes pasan mucho tiempo trabajando o durmiendo al aire libre en lugares donde circula la mosca.

Síntomas de alerta en una persona

Se debe acudir inmediatamente a una unidad médica cuando se observe:

  • Sensación de movimiento dentro de una herida.
  • Larvas visibles.
  • Dolor intenso o creciente.
  • Inflamación.
  • Secreción.
  • Sangrado.
  • Mal olor.
  • Fiebre.
  • Una lesión que aumenta rápidamente.
  • Molestias o secreciones inusuales en nariz, boca, ojos u oídos.

La Secretaría de Salud señala que la miasis puede producir dolor intenso, inflamación, comezón y riesgo de infecciones bacterianas graves.

Cuando el caso afecta a una persona, no debe acudirse únicamente con el veterinario. Se requiere valoración en un centro de salud, clínica u hospital.

Tampoco deben utilizarse medicamentos veterinarios, insecticidas o remedios caseros sobre una herida humana.

¿Se contagia de una persona a otra?

El gusano barrenador no se transmite mediante la convivencia cotidiana, un saludo, un abrazo o por respirar cerca de una persona afectada.

La infestación ocurre cuando la mosca deposita sus huevos directamente en una herida o en determinados orificios del cuerpo.

Por ello, no se considera un contagio directo entre personas como sucede con una gripe. Sin embargo, atender y reportar los casos sigue siendo indispensable, pues una infestación humana puede indicar que existen moscas circulando en la zona y que otros animales o personas podrían estar expuestos.

¿Cómo podemos prevenirlo?

La mejor herramienta es detectar las heridas antes de que sean aprovechadas por la mosca.

En ranchos, corrales y hogares se recomienda revisar diariamente a los animales, principalmente durante épocas cálidas y en comunidades donde ya se han identificado casos.

Es importante observar con atención los ombligos de los recién nacidos, las orejas, las patas, la cola, los genitales, las pezuñas y cualquier zona donde exista una cortadura, secreción o inflamación.

Toda herida debe limpiarse correctamente, protegerse de las moscas y revisarse hasta que cierre por completo.

También resulta fundamental:

  • Controlar las garrapatas.
  • Mantener limpios y secos los corrales.
  • Retirar estiércol y materia orgánica acumulada.
  • Reparar alambres, clavos o láminas que puedan causar lesiones.
  • Revisar a los animales antes de comprarlos o trasladarlos.
  • Planear castraciones, descornes y otros procedimientos con asesoría veterinaria.
  • Utilizar solamente productos autorizados.
  • Separar y atender rápidamente a cualquier animal sospechoso.

En las personas, las medidas preventivas incluyen mantener las heridas limpias y cubiertas, cambiar los vendajes de acuerdo con las indicaciones médicas, utilizar ropa protectora al trabajar en el campo y usar guantes al curar animales.

La notificación es parte de la solución

En Pinos, el reporte oportuno es especialmente importante.

Cuando un productor comunica un caso, permite que el animal sea atendido y que las autoridades conozcan dónde existe circulación del parásito. Esto ayuda a organizar inspecciones, campañas informativas, tratamientos y medidas de control.

La notificación también puede evitar que un animal infestado sea transportado a otra comunidad y origine nuevos casos.

Ante una sospecha, la recomendación principal para los habitantes de Pinos es:

Contactar inmediatamente a su veterinario más cercano

El veterinario podrá realizar la valoración inicial y orientar al propietario sobre los pasos necesarios.

¿Por qué no debemos ocultar los casos?

Algunas personas pueden temer que reportar una infestación les ocasione problemas, restricciones o pérdidas. Sin embargo, ocultar un caso puede tener consecuencias más graves.

Si las larvas terminan su desarrollo y caen al suelo, posteriormente pueden convertirse en nuevas moscas. Esas moscas buscarán más heridas para depositar huevos y continuar el ciclo.

Por ello, un caso sin atender no representa solamente un riesgo para el animal enfermo. También puede afectar a los animales de los vecinos y extenderse hacia otras comunidades.

La elevada cifra registrada en Pinos también puede interpretarse como una señal de que hay productores que sí están notificando. Reportar permite conocer el problema; guardar silencio únicamente lo vuelve invisible.

Un problema que requiere la participación de todos

Las autoridades federales y estatales han reforzado las acciones de prevención y vigilancia en Zacatecas y han exhortado a la población a comunicar oportunamente cualquier caso de miasis.

Sin embargo, ninguna campaña será suficiente sin la participación de productores, veterinarios, propietarios de mascotas, comerciantes de ganado y habitantes de las comunidades.

La lucha contra el gusano barrenador comienza con acciones cotidianas:

Revisar a los animales, atender sus heridas, mantener limpios los espacios, evitar remedios peligrosos, solicitar ayuda profesional y reportar oportunamente.

Actuar temprano puede hacer la diferencia

El gusano barrenador es un problema serio, pero una detección rápida mejora considerablemente las posibilidades de recuperación.

No todas las heridas terminarán infestadas y no toda larva corresponde necesariamente al gusano barrenador. Sin embargo, cuando existe una lesión con gusanos, mal olor, sangrado o crecimiento acelerado, no debe perderse tiempo.

En animales, se debe buscar inmediatamente al veterinario más cercano.

En personas, es necesario acudir al centro de salud, clínica u hospital.

Pinos ocupa actualmente un lugar importante dentro de los reportes estatales, pero también puede convertirse en un ejemplo de prevención, participación comunitaria y responsabilidad sanitaria.

Reportar no es señalar a un productor. Reportar es proteger a sus animales, a su familia y a toda la comunidad.

Redacción: Alex Zapata

Este contenido tiene fines informativos. No sustituye la valoración de un médico veterinario ni la atención de profesionales de la salud. Cualquier medicamento, insecticida, larvicida o procedimiento debe ser indicado por personal capacitado.

FUENTES:

  • Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria, SENASICA.
  • Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural.
  • Centro Nacional de Prevención y Control de Enfermedades, Secretaría de Salud.
  • Gobierno del Estado de Zacatecas.
  • Secretaría de Salud de Zacatecas.
  • Centers for Disease Control and Prevention.